Todo lo que por ti sentía se fue secando, lo fui barriendo, lo fui quemando; me lo fumé en veintitrés tardes, cerca del mar, con la arena en mi mente y los pies en la luna, café en los labios y sal en mis dedos.
Ya no extraño amarte como antes lo hacía, quizás porque alguien más llego al alma mía. Pero, Frida, no te angusties, que si no me hubieras jodido como lo hiciste, simplemente yo no sería.

Malaci (Frida del alma mía)

(Fuente: unabuenaputajamasseminimiza)

(Fuente: togifs)

estaciondeavenida:

Eduardo Galeano (Los hijos de los días)

(Fuente: cuadernillodereciclaje)

cuando lo más sano es decir adiós

(Fuente: today-is-a-happy-day)

Una mujer fuerte es una mujer que ama con fuerza
y llora con fuerza y se aterra con fuerza.

Fragmento de Las mujeres fuertes pueden decir no, Marge Piercy (via poesianoerestu)

(Fuente: all-things-bright-and-beyootiful)

(Fuente: what-we-dream)


nunca falla

(Fuente: 270293)

[…]
Sólo la fiebre y la poesía provocan visiones.
Sólo el amor y la memoria.
No estos caminos ni estas llanuras.
No estos laberintos.
Hasta que por fin mi alma encontró a mi corazón.
Estaba enfermo, es cierto, pero estaba vivo.

— Bolaño, Roberto. Sucio, mal vestido. En: Los perros románticos: poemas 1980-1998.